Sea cual sea el par de zapatos de piel que elija, y sea cual sea la inversión, hay algo que sigue siendo esencial: el cuidado de la piel. El cuero descuidado acabará secándose, manchándose y agrietándose, por muy bueno que sea. Por el contrario, la piel mimada resistirá el paso del tiempo con elegancia.
Aquí tienes nuestra guía completa para cuidar tus zapatos de piel a diario.
(Nota: no trataremos el cuidado de los textiles, el nobuk y el ante en este artículo de .)
Acabo de recibir mis nuevos zapatos de piel

Buenas noticias: tus zapatos han llegado y te quedan perfectos. Antes de ponértelos, tómate un momento para protegerlos.
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Pulveriza un spray impermeabilizante para evitar que el cuero se manche, sobre todo con tiempo húmedo.
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Si dispones de ellas, mete un par dehormas de madera en los zapatos cuando no los lleves puestos. Ayudan a que el cuero conserve su forma y absorben la humedad natural del pie.
También puedes utilizar papel de periódico arrugado o papel de seda.
Cuidado de los zapatos de piel

Cuidar los zapatos de piel no requiere mucho tiempo. Bastan diez minutos al mes para mantenerlos como nuevos. Estos son los pasos esenciales:
1. Preparar el zapato
Quita los cordones e introduce hormas (o papel de seda arrugado). Esto facilitará la limpieza y evitará que el cuero se deforme.
2. 2. Elimine el polvo
Con un cepillo suave o un paño limpio, retira suavemente el polvo. No descuides los pliegues del cuero, que a menudo atrapan micropolvo.
3. 3. Nutre el cuero
Con un paño blanco, aplique una pequeña cantidad decrema reparadora de cuero . Masajea suavemente para que la crema penetre de manera uniforme.
Este paso es esencial: nutre, protege y reaviva el color del cuero.
4. Abrillantar
Con un cepillo abrillantador, frota enérgicamente el cuero recién nutrido. Cuanto más frotes, más brillantes quedarán tus zapatos. Deja secar durante 5 minutos.
5. Protege
Una vez que el par esté completamente seco, aplica un spray impermeabilizante para dar al cuero una protección extra. Lo ideal es dejarlo secar al aire libre.

Cuidado de las suelas
Las suelas de cuero de tus Swivells están cosidas a la blake, un método que une la suela directamente al zapato sin piezas intermedias.
Esta construcción les confiere flexibilidad, finura y comodidad, pero el inconveniente es que, en caso de lluvia, el agua puede subir por capilaridad.
Tienes dos opciones:
1. Para un uso tradicional
La opción más sencilla es pedir a tu zapatero que te calce unas zapatillas.
Protegen la suela del desgaste y proporcionan un efecto antideslizante (el cuero puede resbalar cuando es nuevo).
2. Para puristas y bailarines
Puedes optar por dejar las suelas de cuero al descubierto. En ese caso, aquí van nuestros consejos:
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Tenga cuidado en sus primeras salidas: las suelas son resbaladizas al principio.
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Evita caminar sobre el agua: la humedad debilita las costuras y puede dejar marcas en la piel.
Ir más lejos
Algunos aficionados también realizan un mantenimiento de las suelas una vez al mes:
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Cepillar las suelas para eliminar la suciedad
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Encerado ligero para nutrirlas
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Impermeabilización para protegerlas de la lluvia

Por qué es esencial cuidar el cuero
El cuero que no se cuida nunca acaba estropeándose, aunque sea de primera calidad. No tiene por qué ser perfecto ni perfectamente regular, pero dedicarle un momento de atención de vez en cuando marca la diferencia.
Este pequeño ritual sólo le llevará unos minutos, pero sus zapatos se lo compensarán durante años: un par bien cuidado envejece mejor, se mantiene flexible, conserva su color original e incluso gana en carácter.